Saltar al contenido

Diferencias entre la colitis ulcerosa y el colon irritable

03/07/2018

La colitis ulcerosa es una enfermedad intestinal al igual que el sindrome del colon irritable y en muchas ocasiones pueden ser confundidos. En este artículo te enseñaremos que es la colitis ulcerosa y como distinguirla.

¿Qué es la colitis ulcerosa?

La colitis ulcerosa es una enfermedad intestinal inflamatoria, al igual que el colon irritable, por eso es tan fácil confundirlos. La gran diferencia es que la colitis ulcerosa provoca lesiones en el intestino grueso que suelen dar lugar a sangrados, al contrario que el colon irritable. No obstante no es infrecuente que el colon irritable en episodios agudos venga acompañado de hemorroides con tendencia a sangrar, por lo que es necesario el uso de pruebas diagnósticas para poder diferenciarlos.

Sobre la forma denominar a la colitis, tiene varios nombres médicos en función del lugar del intestino donde se desarrollan las lesiones. Si las lesiones son el el recto, se le denomina proctitis, en los casos en que la inflamación se localiza en el primer ángulo del intestino grueso se le llama colitis izquierda y cuando es todo el intestino el afectado se le denomina pancolitis.

Sintomas de la colitis ulcerosa

Los síntomas de la colitis ulcerosa son muy similares a los del colon irritable, dolor abdominal, flatulencias, diarrea. La gran diferencia entre ambas enfermedades es la aparición de sangre en las heces debido a las lesiones que se ocasionan en el intestino de los enfermos. Además esta perdida de sangre constante puede dar lugar a otros síntomas como anemias, fatiga.

Los enfermos tanto de colitis como de intestino irritable pierden peso, y sienten un malestar general y una bajada de defensas que puede desencadenar otros síntomas.

Causas de la colitis ulcerosa

Las causas de esta enfermedad son desconocidos, al igual que en el SII. Se han estudiado genes que podrían estar relacionados con esta enfermedad aunque a día de hoy se cree que la causa más probable es infecciosa, debido a bacterias que habitan en el intestino y que no desempeñan la función que deberían. Tampoco se descartan respuestas autoinmunes, alergias o estrés. Al igual que en las causas del colon irritable parece que no hay un desencadenante claro de la enfermedad, sino múltiples causas que causan una inflamación crónica y a partir de ahí lesiones que perpetuan el sindrome.

Como saber si se sufre de colitis ulcerosa

Las pruebas diagnósticas son las mismas que en el caso del colon irritable, colonoscopia o endoscopia para ver el estado del intestino, y biopsia de las muestras obtenidas. En cualquier caso, si sufre de diarreas constantes con sangrado, debería visitar urgentemente a su médico, puede ser una colitis o una enfermedad mas grave.

Tratamiento

El tratamiento es muy heterogeneo y depende de la sintomatología y la historia clínica de la persona. Lo primero es intentar identificar el origen de la enfermedad (estrés, autoinmune,..) y tratar dicha causa. En la mayoría de los casos el tratamiento intenta reducir la inflamación mediante el uso de medicamentos antiinflamatorios, como los corticoides. En casos muy graves con hemorragias masivas que pueden poder en peligro la vida de la persona es necesario recurrir a la cirugía para en el peor de los casos extirpar un trozo de intestino.

Siempre se recomienda reducir los niveles de estrés y en muchos casos se pueden recetar ansiolíticos para ello.

Dieta para la colitis ulcerosa

La alimentación de un enfermo de colitis ulcerosa es similar a la dieta de un enfermo de colon irritable. Evitar alimentos que irriten el intestino, como el café o el alcohol. Para combatir la anemia provocada por la perdida de sangre se recomienda incluir fuentes de hierro en la dieta, bien mediante la ingesta de carnes rojas, lentejas o suplementos de hierro. También se debe beber mucho agua por el mismo motivo.

Las comidas deben de ser moderadas, bajas en grasas y de fácil digestión para que el intestino ya de por si inflamado no deba trabajar en demasía. Una dieta saludable, baja en grasas, basada principalmente en vegetales y alimentos sin procesar es la más indicada para combatir la enfermedad.