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Síndrome del intestino irritable en niños

09/05/2018
colon irritable niños

El síndrome del intestino irritable colon irritable en niños es  un trastorno del colon o intestino grueso con un origen nervioso. Es habitual que ya muestre sus primeros síntomas durante la niñez, siendo a partir de ahí un síndrome crónico sin cura conocida, con el que los niños y sus padres tendrán que aprender a convivir.

A pesar de ser una enfermedad muy común todavía no se ha encontrado su causa principal, por lo que no existen tratamientos  100% efectivos. La amplitud de síntomas y que sea una enfermedad a cuyo diagnostico se llega por descarte, hace que no haya una línea clara de investigación y por tanto se carece del  conocimiento suficiente  sobre él.

Los investigadores centran sus esfuerzos en las enfermedades  que ponen en peligro la vida del paciente o que hace su día a día imposible de llevar. Dado que el síndrome del intestino irritable es una afección crónica y no representa una amenaza para la vida del paciente, hace que no este a la vanguardia de la investigación científica. A esto se añade el hecho de que esta condición es un trastorno funcional que complica aún más la falta de un tratamiento viable, es decir, no esta causado por ningún agente, bacteria o virus, ni es una enfermedad genética. Simplemente es la aparición de síntomas muchas veces psicosomáticos.

niño con dolor

El trastorno funcional a menudo se asocia con sensaciones y síntomas subjetivos los cuales no son medibles. Digamos que para el dolor debido al SII, no hay un factor que lo desencadene, a diferencia de por ejemplo una úlcera dolorosa donde el daño sangrante en el intestino puede ser visto con una prueba y por tanto tratado. Con el Síndrome del Intestino Irritable tanto en niños como en adultos, los músculos y nervios del colon son extra sensibles, lo cual hace que cualquier factor que se salga de lo habitual desencadene una respuesta en el intestino. En el caso de niños, nerviosismo por un evento, comer algún alimento que se salga de lo normal, una actividad física excesiva en un momento dado.

Otro factor que contribuye a la falta de conocimiento sobre la causa raíz del Síndrome del Intestino Irritable son las variados síntomas que presenta. Existen niños que presentan SII con estreñimiento y otros con diarrea, otros pueden tener gases o dolor abdominal.Cada uno de los cuales debe ser estudiado y tratado por separado.

Aunque la afección es más común entre las personas de 20 años o más, es habitual que los primeros síntomas se puedan observar a edades más tempranas. Sin embargo, los síntomas son más leves. A menudo, la diarrea agravada o el estreñimiento se confunde con el Síndrome del Intestino Irritable, por lo que es importante que una vez que el niño es observado con los signos compatibles con el Síndrome del Intestino Irritable, se busque inmediatamente la ayuda de un médico, para descartar otro tipo de enfermedades o intolerancias alimenticias.

Los dos síntomas principales del Síndrome del Intestino Irritable entre los niños son estreñimiento y diarrea (o la combinación de ambos) y sensación de calambres dentro del área abdominal.

colon irritable niños

La diarrea es el cambio repentino en la frecuencia de las deposiciones. A menudo, esto se caracteriza por la repentina e incontrolable necesidad de evacuar las heces que normalmente conduce a la incontinencia. La diarrea también se caracteriza por heces líquidas y dispersas. Es muy habitual sufrir  evacuaciones incompleta, es decir volver a tener ganas de evacuar a los pocos segundos o minutos de haber terminado la deposición anterior.

En este caso, se aconseja a los padres que ayuden en todo el proceso para evitar complicaciones. La diarrea puede llevar a complicaciones como deshidratación.

El estreñimiento, por otro lado, es la condición en la que hay una compactación de las heces, lo que significa que las heces son demasiado duras para pasar a través del ano. El tratamiento inmediato es añadir una cantidad extra de fibra dietética en los alimentos para añadir volumen a las heces.

El SII no es una enfermedad grave.  No representa una amenaza directa a la salud general de su hijo ya que es una condición crónica. Sin embargo, para evitar molestias lo mejor es consultar a su médico.